Normalmente los que me leéis, habréis notado cierta querencia a un estilo de escritura que se embarroca al comienzo para luego cerrar con una conclusión sencilla o directa. O ambas cosas. O ninguna. Lo podéis comprobar en mi última actualización.
Ese es mi estilo. Esa es mi forma de escribir… Y como es algo mío y he decidido denunciar a todo aquella persona, física o jurídica, que se atreva a emularlo.

Y hete aquí una burda pero clara explicación de la utilización que hoy en día se viene haciendo de la llamada “apropiación cultural”. Sí. La cito entrecomillada para que se sepa que no me estoy apropiando del concepto de apropiación. Eso no sería apropiado.

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